Contacto de Prensa: Helena Poleo, HPoleo@influencecomm.com, (954) 559-3079

Nota a la prensa: Francisco Poleo, director de El Nuevo País, está en Miami y disponible para entrevistas.

El presidente Nicolás Maduro ordenó el sábado 9 de octubre del 2016 en Caracas, a su ministro de Petróleo y presidente de PDVSA, Eulogio Del Pino, demandar a los dueños de un periódico venezolano, al que no citó, pero al que se refirió como “dirigido desde Miami” por difundir información que considera falsa sobre la petrolera.

El editor de El Nuevo País, Rafael Poleo, aclaró que Maduro se refiere a su periódico, El Nuevo País, diario al que busca cerrar y que el mismo día de la denuncia del Presidente de Venezuela publicó un informe de Bloomberg sobre el fracaso de Petróleos de Venezuela (PDVSA) en conseguir financiamiento extranjero. Esa información de la cadena estadounidense dio pie al titular principal del periódico venezolano.

La familia Poleo se encuentra exiliada en Miami a raíz de la persecución en su contra por el gobierno chavista.

Poleo aseguró que “Maduro llama la atención mundial sobre la situación de PDVSA” al escoger “cerrar El Nuevo País” y agregó que la “polémica internacional” por el cierre del diario “será el relato de como el madurismo acabó con la industria petrolera venezolana”.

Maduro indicó, por su parte, que el periódico a demandar es parte de una “campaña contra Venezuela” que, asegura, busca “destruir las posibilidades financieras y de desarrollo de PDVSA” y dijo que no tolerará que “se siga conspirando con la mentira para dañar” al país, por lo que se deberá “aplicar la justicia para dejarlos (al periódico) en el hueso”.

Tras el anuncio de Maduro, el ministro de Petróleo publicó un mensaje en su cuenta de Twitter en el que reiteró que iniciará “medidas legales contra información de prensa que inventa infamias contra PDVSA”.

Esa misma semana, el lunes 3 de octubre, el presidente venezolano arremetió contra El Nuevo País, blandiendo una edición del diario, acusándolos de ser “el periódico de la derecha y de (Henry) Ramos Allup”. El presidente de la Asamblea Nacional respondió “claro que es mi diario oficial. Ahí escribo y opino sin censura y no lo ha podido acallar ni comprar el régimen”.

Los ataques del chavismo contra El Nuevo País se remontan a principios del actual régimen, en 1999, y han recrudecido este año, volviéndose uno de los blancos favoritos del Presidente de la República. Jesús Torrealba, secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática, colocó en su cuenta en Twitter la primera página de El Nuevo País que enfureció el sábado a Maduro y dijo “por esta primera plana Maduro ordenó demandar a El Nuevo País. No tiene con qué discutir y esgrime el garrote judicial. No callarán a Rafael Poleo”. Mitzi Capriles de Ledezma, esposa del Alcalde Metropolitano de Caracas y preso político, puso en la misma red social un par de primeras páginas polémicas de El Nuevo País junto al siguiente mensaje: “Es muy grande el miedo a Rafael Poleo y El Nuevo País porque dicen la verdad de lo que pasa en Venezuela y no se rendirán jamás”.

Ante la arremetida, Poleo respondió a Maduro:

“Desgraciada evolución de PDVSA indujo a perspicaces tituladores de El Nuevo País a abrir con que perdimos única fuente de ingresos significativos. Podría discutirse si, como titula El Nuevo País hoy (sábado 8 de octubre), perdimos a PDVSA, o es que PDVSA simplemente murió. Por eso, el presidente Nicolás Maduro, en cadena nacional, ordena a Eulogio Del Pino, presidente de la estatal petrolera, demandar a El Nuevo País por reproducir informe de Bloomberg sobre colapso de PDVSA. Informe, por cierto, publicado por una cadena internacional y reproducido en la prensa mundial, pero por el cual solo se nos ataca a nosotros. Es decir, Maduro mueve sus jueces para cerrar El Nuevo País. Hace unos días Maduro ya asomó su intención de cerrarnos cuando al mostrar una edición del diario por televisión lo llamó ‘el periódico de la oposición’. No seríamos el primer periódico cerrado por una dictadura. La operación contra El Nuevo País es uno de los últimos actos de gobierno de Nicolás Maduro”.